Carta a una madre Primeriza

 
 
Hace poco tuve la alegría de poder ayudar a una amiga muy querida en su inicio de la maternidad y la lactancia y como sé por experiencia que los comienzos de la maternidad no son fáciles, es que quería compartir con ustedes la carta que le escribí, por si le sirve a otra madre primeriza, para calmar sus temores.

 
 
 
 
Querida amiga:

Me encantó hablar con vos ayer, tenía tantas ganas de hacerlo y además escucharte me hizo rememorar los comienzos de mi vida como madre y darme cuenta también por todo lo que he pasado.

Para que sepas que es normal lo que sentís te voy a confesar algo que no se lo dije a nadie aun. Una después de los maravillosos 9 meses de embarazo (en mi caso casi 10 así que imagínate si me contaban antes de nacer lo que iba a venir, te juro que hubiera cerrado las piernas lo más que pudiera!) una piensa que el bebé tan maravilloso que tanto esperaba, va a ser como en las películas, y que cuidarlo será más o menos como cuando le cambiábamos los pañales a nuestra muñeca yolibel, pero después cuando nacen, te das cuenta que nuestra ilusión se desarma, que te encuentras con dolores de episiotomia que no te hacen tener ni ganas de ir al baño,  te miras al espejo y ves que aunque hayas parido aun sigues embarazada de 6 meses!,  el cansancio se acumula y aunque busques con ilusión, no encuentras a la cigueña para devolver a tu bebe a París y que te lo traiga cuando cumpla 15 años.

También descubre­s que ese amor maravilloso, espontaneo, maternal, no te surge como crei­as que iba a ser, y encima sientes tantas ganas de llorar y de correr que te hace creer que eres una mala madre.

Todos estos sentimientos regados de un dolor punzante de agujas, al mejor estilo tortura china, que senti­s cada vez que alimentas a tu hijo y te hace pensar que algo debe ir mal con las que te decían que la lactancia era hermosa.

Ah también me olvidaba que a tu pequeño tesoro, parece no bastarle con comer cada hora, y tienes la casi certeza que has parido un vampiro que te esta chupando la sangre.

En mi caso, como te confesaba al principio, me pase los tres primeros días, pensando que por algún error de la naturaleza, mi hija no era mía. Si, era tan grande, con tanto pelo y tan gordota que si no hubiese sido porque no me separé ni un segundo desde que nació, hubiera pensado que me la habi­an cambiado. Yo, ademas de todo lo que te describí­ arriba, me senti­a mal porque mi niña me parecía feita y no la bebé rozagante y bonita que soñaba por las noches y que veía en los anuncios de televisión.

¿Sabes porque te cuento todo esto?

Porque tengo la seguridad de poder decirte que pasa. Que todo pasa. Que ahora lo que vive­s como insufrible, pasa, y de repente, o mejor dicho dentro de una semana cuando te vayas dando cuenta que siempre has sido una madre y solo te faltaba un hijo, cuando confi­es en tus capacidades, cuando entiendas que tu hijo te necesita porque sos lo mejor que le pasó en la vida y tiene ojos solo para ti, comienza la chispa, comienza el amor que te mantendrá enganchada toda la vida, y sabrás que ni el amor que sientes por tu esposo, será como el amor que sentirás por tu hijo, hasta descubrirás de nuevo lo que es estar ciegamente enamorada!

Confía en vos. Deja de darle biberones y aunque te duela CONFÍA.

Es una pequeño sacrificio que tenes que hacer por tu hijo (y acordate te queda sólo una semana más) pero tu leche le alcanza, es todo lo que necesita, y si tiene que tomar seguido no es porque te salga poco, sino porque es tan buena tu leche que no puede estar sin ella.
Confía, tu no vas a ser la excepción, podes alimentar a tu hijo con tu leche, tenes suficiente y con todos los componentes que el necesita.

También CONFÍA EN EL, son pequeños pero no tontos, ellos saben lo que necesitan, la producción de leche está muy ligada a la forma que mama el bebe. Es decir, si mama mucho es porque esta engrasando la fabrica de leche para que funcione a la perfección. La leche del principio es más agua para calmarles la sed, y después al final de la mamada tiene más grasa, por eso a lo mejor vuelve a esa tetita, porque quiere engordar mas y si mama mucho es porque quiere aumentar tu producción.

Al principio es como una maquina a todo vapor que necesita trabajar, trabajar y trabajar hasta que encuentran la demanda justa, el producto perfecto, la cantidad equilibrada y se acomoda.
Amiga, ahora solo tienes que conocer a tu hijo, piensa que es una nueva personita que entró en tu vida, en tu cama, que te reclama, te demanda, te habla a su manera, porque TE AMA, que está tan feliz de tenerte como madre que no quiere perderte un segundo de vista, que no quiere compartir su tesoro con nadie, porque se siente tan afortunado de tenerte como madre, que piensa que si te deja un segundo tal vez lo cambies por otro bebe menos llorón.

Todo pasa amiga, y después llegara el día como el de hoy, en que le escribirás a otra amiga primeriza contándole lo que has vivido como lo hago yo en este momento, con una sonrisa en la cara y sabiéndote la madre más afortunada y feliz del mundo .

Hoy te puedo asegurar que daría mi vida por mi hija, que la "feita" se convirtió en la más bella hija que podi­a tener, y que me doy cuenta que todo lo que he hecho por ella, que las lagrimas de frustración y miedo que derramé al comienzo, que las noches en vela que sufrí­ y aun a veces sufro, son demasiado poco comparado con todo lo que recibo, y creo firmemente que si alguien gano en la repartija, te puedo asegurar que definitivamente esa fui yo.

Amiga, confí­a en vos, olvídate del biberón, sos capaz de alimentar a tu hijo y te puedo asegurar que sufrir una semana más con lactancia, compensa muchísimo más que las noches que se enferman porque no la han recibido.

Sos la mejor madre del mundo, ¡ERES CAPAZ! Y si tu bebé se enamoro de vos a primera vista es porque inmediatamente descubrió que ese Ángel hermoso que Dios le destino, ¡era su MAMA!

Te quiero linda, y estoy al teléfono todas las veces que me necesites.


Verito

1 comentario:

  1. Ay Verito, te prometo que tu carta me ha gustado más que la descripción de la maternidad de Isabel Allende. La veo más real. Creo que es muy sano que alguien te diga lo que te vas a encontrar al nacer un bebé, para que seas consciente, para que no se te caiga la casa encima. Y además que te hagan saber que, pronto, pronto, te darás cuenta de que un ángel ha entrado en tu vida... Aprender a ser madre es aprender a ser paciente...

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