Reflexiones sobre lactancia materna (I)

El buen cuidado maternal mediante el amamantamiento es la forma más natural y efectiva de comprender y satisfacer las necesidades del niño.

Debemos partir de la premisa de que prácticamente TODAS las mujeres podemos dar el pecho. Es tan inusual una mujer que no pueda dar el pecho, como lo es encontrarnos con alguien que tenga problemas a los riñones. Quiero decir con esto, que casos hay, pero lo más normal es que podamos.

La clave del asunto radica en tener la voluntad y buscar el asesoramiento adecuado en caso de surgir problemas. Es aquí donde instituciones como La Liga de la Leche tienen un papel fundamental al atender esas dudas y sortear los primeros obstáculos, para que la lactancia se instaure de forma natural.

Lamentablemente hoy en día, la errónea información que circula entorno a la lactancia natural hace que muchas mujeres se decanten por la leche de fórmula. Si a esto le sumamos la campaña realizada por las marcas de leche, que asocian a la madre que da el biberón con la madre moderna y trabajadora, y la pésima asesoría que da algún personal sanitario, donde enfermeros, ginecólogos, pediatras e incluso matronas aconsejan biberón a la mínima que el bebé no engorde tal y como su curva de crecimiento lo dice. Afortunadamente, cada vez hay más información, y ayuda al respecto.

La lactancia materna es sin duda una puerta de entrada a la maternidad, y a la crianza con respeto:

Cuando amamantamos a libre demanda, estamos abriéndonos a escuchar y responder a las necesidades de nuestros bebé, sin importar la hora que sea, o la situación en la que nos encontremos.

Cuando nos entregamos a algo tan simple y natural como es alimentación, entablamos con él una relación de entrega y cariño. Aprendemos a ser pacientes, a escucharle todo el tiempo que él estime conveniente, a entenderle que nos necesita, sin importar que hayan pasado diez minutos desde la última vez que nos solicitó. Y es que la Lactancia materna es mucho más que un alimento, es consuelo, es compañía, abrigo.

Porque el recién nacido es un ser indefenso, absolutamente dependiente de nosotros, que nos necesita en cada avance en su desarrollo, es nuestro deber como padres una entrega total, incondicional y rápida, lejos de todas las creencias de manipulación.

Siempre he pensado que al nacer un bebé nace una madre, nace una familia. Familia que hoy, se adapta en función de las necesidades y los tiempos del recién nacido.

Ximena

3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en que la LM es una puerta abierta para la plena comunicación y conexión con tu bebe. Aunque yo he visto a mamis de bibe con esa plena conexión también. No hay que ser esencialista, o al menos, yo cada vez lo soy menos... Es verdad que la teta es algo que sólo puedes dar tú y creo que aprendemos a ser muuuy pacientes con sus ritmos y dejamos otras cosas nuestras que en ese momento son menos importantes de lado. Pero siendo como he sido (ahora cada vez menos) una mami dadora de teta a librísima demanda y más feliz que una perdiz, quiero también ponerme en la piel de aquellas que deciden no seguir el modelo. No siempre la razón es la falta de empatía. Sabemos de sobra que hay muchos otros factores sociales que están ahí presionando y desmotivando la LM. Sí, quien quiera información la tiene, pero no todas somos igual de fuertes de hacer caso omiso a recomendaciones ambivalentes, sobre todo si nos insuan que están poniendo en peligro la salud del nene/a (que no engorda, etc., etc.). Besos!

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  2. Gracias Nuri! Estoy toalmente de acuerdo contigo. La verdad es que esta serie de post acerca de la LM son mi trabajo escrito de presentación para ser aceptada como aspirante a monitora de la Liga de Leche, por lo tanto, son sólo sobre lactancia materna (e alegro poder aclararlo) Un beso! Ximena

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  3. Genial! Seguiremos con atención tus reflexiones y viendo también si podemos añadir algo sólo desde el punto de vista de la LM. Como habrá más partes en las que seguirás anotando cosas dejo para entonces una lectura conjunta para ver si se puede añadir algo más. Es muy sensible lo que has escrito!

    Besos!

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